La superficie de limoneros tiene gran importancia en algunos espacios de la provincia. En las comarcas del Almanzora y del Andarax se reparten más de once mil hectáreas dedicadas al cultivo de cítricos. La mayor parte de estas superficies está siendo encaminada al cultivo de forma ecológica, ya que al no ser demasiado extensas las plantaciones y al existir otras zonas productoras de mayor peso, esta diferenciación les posibilita competir en los mercados. El naranjo con más de seis mil hectáreas es el cítrico más cultivado; le sigue el mandarino con dos mil setecientas hectáreas y el limonero con mil setecientas hectáreas.
La producción anual total ronda las doscientas mil toneladas, de las que el sesenta por ciento se destina a su consumo en fresco y el resto a la industria (elaboración de zumo, aromatizantes, repostería, etc...).
De las variedades cultivadas para su consumo en fresco destaca ‘Navel’, la más cultivada en España, donde se encuentran las ‘Navelate’, ‘Navelina’, ‘Washington Navel’ o ‘Thompson’; y para industria, ‘Salustiana’, con pulpa muy jugosa y zumo abundante de gran calidad.
Los cítricos se originaron hace unos 20 millones de años en el sudeste asiático. Los árabes trajeron a Andalucía y levante español limoneros y naranjos amargos, pero se utilizaban como decoración en los jardines por su belleza y aroma. El conocimiento sobre la utilización de sus frutos, así como también sobre el cultivo de los árboles, se extendió desde China e India, pasando a través de Persia y Palestina hasta conocerse en África del Norte y Europa en áreas adyacentes a la cuenca del Mediterráneo. Los cítricos, y especialmente la naranja son ricos en sales minerales como el potasio, calcio y fósforo; tiene propiedades diuréticas, antirraquíticas y poseen propiedades curativas y preventivas.
El melón forma parte de la familia de las cucurbitáceas, siendo su nombre científico ‘Cucumis melo’. El origen del melón no está muy definido. Algunos expertos afirman que su nacimiento radica en África. Sin embargo, otros opinan que el centro de desarrollo de esta fruta se sitúa en la India. En la actualidad, China y España son los países que más variedades genéticas de melón han desarrollado.
De las 25 mil hectáreas de cultivos intensivos, Almería destina cada año alrededor de 5.000 hectáreas para el cultivo de esta nutritiva fruta. Desde comienzos de primavera y hasta finales de campaña, en el mes de junio, la provincia abastece el mercado europeo con numerosas variedades de melón que se adaptan a las exigencias de los consumidores.
El melón más cultivado en Almería es el tipo ‘Galia’. Se trata de un fruto esférico de color verde que vira a amarillo intenso en su madurez; presenta un denso escriturado y su pulpa es blanca. Esta variedad ha sido mejorada para prolongar su conservación, lo que facilita su exportación a otros destinos. Además, presenta un alto contenido en azúcar y excelente calidad. Esta nueva variedad se denomina ‘Larga vida’.
Otra de las variedades presentes es el melón ‘Amarillo’, que como su nombre indica es de color amarillo intenso, de forma oval, con la piel lisa. Destaca su pulpa blanca, crujiente y con altos niveles de azúcar, lo que aporta un sabor dulce a los paladares. Menos conocidos, pero no por ello menos sabrosos son los melones ‘Piel de Sapo’. Son frutos alargados, con pulpa blanco-amarillenta, crujientes y muy dulces. Su piel es muy llamativa, de color verde con manchas oscuras. Otras variedades son: ‘Cantaloup’: redondo, ligeramente aplastado, con piel fina y pulpa de color naranja. Su olor muy característico lo diferencia del resto; ‘Charentais’, de cáscara verde amarilla, granulosa y de pulpa naranja. Para el cuaje de sus frutos en épocas de floración se utilizan las colmenas como polinizadores naturales.
Respecto a sus cualidades nutritivas, es la fruta que más destaca por su especial riqueza en vitamina E, que protege y es sustancia antioxidante de las grasas y del organismo. Asimismo, nuevos estudios confirman cada día más que la vitamina E es uno de los factores protectores contra el cáncer, junto con las vitaminas A y C. Disminuye el riesgo de cáncer de pulmón, de mama y de próstata. La vitamina E protege al organismo de enfermedades cardiovasculares, encargándose de que la grasa no se enrancie tanto fuera como dentro del organismo. Además, el melón es una fruta especial por su contenido en vitamina A, que conviene a niños, adolescentes y mayores, y también a gente con problemas de sequedad en la piel y mucosas.
La sandía es un fruto conocido prácticamente en todo el mundo. Sin embargo, el área de difusión en Europa ha sido exclusivamente en el Mediterráneo, donde se encuentran las mayores superficies de producción. El origen de esta fruta se sitúa en la África tropical hace más de 5.000 años. El pueblo egipcio ya era conocedor de sus virtudes y también los árabes eran grandes consumidores. Por aquellos tiempos, la sandía era un regalo para campesinos y viajeros pues calmaba su sed en sus largas jornadas de viaje o de trabajo. El nombre propio que adopta la sandía en muchos países "watermelon" (melón de agua), nos da una idea clara de la composición de esta fruta.
El 93% de su composición es agua, lo que la convierte en una fruta altamente refrescante y adecuada para los meses veraniegos. La sandía pertenece a la familia de las cucurbitáceas y su nombre técnico es ‘Citrullus lanatus’. En Almería se cultivan principalmente dos tipos de sandía: ‘Sugar baby’, de corteza verde oscuro; y ‘Crimson’, de corteza rayada con un verde más claro. Ambos frutos pueden cultivarse con y sin semillas, con la obtención de variedades triploides. Esta fruta se caracteriza por su alto contenido en agua y azúcares. Además, existen otras variedades como: la sandía tigre, la sandía piña o las sandías cuadradas, de aspecto diferente a las tradicionales.
El cultivo de la sandía bajo plástico, en invernadero ha supuesto una revolución con la ampliación de los meses de su cultivo. Otra de las aportaciones a esta fruta ha sido el injerto, que ha permitido la eliminación del empleo del bromuro de metilo. También es el injerto el principal responsable de un aumento en los rendimiento del cultivo. A estos avances se suma la introducción de sandías sin semillas, que se producen exclusivamente con variedades triploides. En estos frutos, las pepitas no llegan a desarrollarse, permaneciendo huecas y tiernas, con lo que se puede consumir la totalidad de su carne sin necesidad de retirar las semillas. La polinización de este cultivo la realizan las abejas, por lo que en la época de floración los agricultores introducen colmenas en sus invernaderos. En el caso de sandías triploides, se intercalan plantas de variedad normal para que puedan ser fecundadas.
La sandía es un magnífico diurético, su elevado poder alcalinizante favorece la eliminación de ácidos perjudiciales para el organismo. Está formada principalmente por agua (93%), por tanto su valor nutritivo es poco importante. Los niveles de vitaminas son medios, no destacando en particular ninguna de ellas. El color rosado de su carne se debe a la presencia de carotenoide licopeno, elemento que representa un 30% del total de carotenoides del cuerpo humano. Una de las partes más olvidadas de la sandía es su corteza. Una investigación del Servicio de Investigación Agraria de Estados Unidos ha encontrando en la corteza de esta fruta una aminoácido denominado 'citrulina', que tiene un papel importante en el ciclo ureal del cuerpo humano, ya que ayuda a convertir el nitrógeno de la sangre en orina.
La uva para su consumo en fresco ha sufrido una revolucionaria transformación en los últimos veinte años. De la tradicional uva de mesa con semillas se ha pasado al cultivo de una nueva variedad, llamada apirena, cuya principal ventaja es la ausencia de semillas muy apreciada por los consumidores puesto que facilita su consumo. Desde principios del siglo XIX, en la comarca del Andarax y concretamente en los municipios de Ohanes y Rágol comenzó a cultivarse un tipo de uva de parral que se caracterizaba por su resistencia al tiempo, al no perder las cualidades del momento de su corte durante el transporte hasta el mercado de destino.
La uva de Ohanes, también denominada uva de Almería se exportó a países como EEUU, Inglaterra, Alemania, Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca. Con la introducción en los mercados en 1970 de nuevas variedades procedentes de otras zonas productoras, Almería perdió la posición de privilegio que había gozado en la exportación de esta fruta hasta el momento.
Con la aparición de la uva apirena, los agricultores han vuelto a cultivar las tierras que en su momento quedaron abandonadas, localizándose los cultivos en lugares similares en donde anteriormente habían estado instalados los parrales. Las variedades más cultivadas son Sugraone (uva blanca) y Red Flame (uva roja) de producción temprana, recolectándose a partir del mes de julio. Los racimos de este tipo de uva poseen una elevada calidad, destacando su presencia y su sabor.
Debido a las condiciones climatológicas de la provincia propicias para la obtención de variedades tempranas, diferentes centros de investigación como la estación experimental de Cajamar, “Las Palmerillas” o la Universidad de Almería están realizando estudios para adelantar más si cabe las producciones mediante el forzado del cultivo. Para ello se están empleando cubiertas de plástico, tipo invernadero, utilizados en el cultivo de hortícolas y los resultados alcanzados hasta el momento demuestran que el cultivo de uva apirena en invernadero mejora de forma considerable la producción y las características (la cubierta evita la entrada de insectos y aves), y además adelanta un mes la recolección.
